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Sangre de cordón umbilical en prematuros extremos: una alternativa transfusional con enfoque neonatal específico

Una nueva estrategia en el tratamiento de la anemia neonatal

Los recién nacidos extremadamente prematuros —aquellos que nacen antes de las 28 semanas de gestación— presentan con frecuencia anemia durante sus primeras semanas de vida. Esta situación se debe, en gran medida, a la inmadurez de su médula ósea y a la limitada capacidad de producción de glóbulos rojos en etapas tan tempranas del desarrollo.

Tradicionalmente, el tratamiento consiste en transfundir concentrados de hematíes procedentes de donantes adultos. Aunque este procedimiento es seguro y está ampliamente protocolizado, la sangre adulta no reproduce exactamente las características hematológicas propias de un recién nacido prematuro.

En este contexto, el Hospital Clínic Barcelona, junto con el Banc de Sang i Teixits, ha desarrollado un ensayo clínico pionero en España que evalúa la transfusión de sangre de cordón umbilical como alternativa terapéutica en estos pacientes.

¿Qué diferencia a la sangre de cordón?

La sangre del cordón umbilical posee características biológicas distintas a la sangre adulta. Entre sus componentes destaca la hemoglobina fetal (HbF), una proteína con mayor afinidad por el oxígeno que la hemoglobina adulta. Esta propiedad resulta especialmente relevante en prematuros, cuyos tejidos son particularmente sensibles a las variaciones en la oxigenación.

La presencia predominante de HbF favorece un perfil hematológico más cercano al que tendría el propio recién nacido si no necesitara transfusión. Desde el punto de vista fisiológico, esto supone una adaptación más coherente con el entorno neonatal.

Además, algunos estudios previos han asociado la transfusión con sangre de cordón a una posible reducción de complicaciones vinculadas a la prematuridad, como la retinopatía del prematuro, la displasia broncopulmonar o la enterocolitis necrosante, aunque estas asociaciones continúan en evaluación científica.

Resultados del ensayo clínico en Cataluña

El estudio realizado en Barcelona incluyó a 41 recién nacidos extremadamente prematuros con anemia. Los resultados confirmaron que la utilización de sangre de cordón umbilical es técnicamente viable dentro del entorno hospitalario actual y puede implementarse bajo estándares de calidad y seguridad.

Tras la transfusión, el perfil sanguíneo de los pacientes se mantuvo más próximo al patrón neonatal fisiológico que el observado con transfusiones convencionales. Este hallazgo respalda la hipótesis de que la sangre de cordón podría representar una alternativa más adaptada al contexto biológico del prematuro extremo.

Los investigadores han planteado ahora una segunda fase multicéntrica para ampliar la muestra y evaluar los resultados en un número mayor de pacientes.

Un recurso biológico con aplicaciones clínicas reales

La sangre de cordón umbilical no solo contiene glóbulos rojos con características neonatales, sino también células progenitoras hematopoyéticas y otros componentes de interés biomédico. Su uso en transfusión neonatal representa un ejemplo concreto de aplicación clínica inmediata, más allá de su papel tradicional en trasplantes hematológicos.

Este enfoque se integra dentro del ámbito de las terapias celulares y de la medicina basada en productos biológicos humanos, donde se busca utilizar recursos con mayor compatibilidad fisiológica para situaciones clínicas complejas.

La importancia de la planificación antes del parto

Un aspecto determinante es que la sangre de cordón solo puede recogerse en el momento del nacimiento. Si no existe un protocolo previo de recogida, procesamiento y conservación, este recurso se pierde.

El ensayo del Hospital Clínic evidenció que la disponibilidad de unidades adecuadamente procesadas fue esencial para poder aplicar esta estrategia. Este hecho pone de relieve la relevancia de la información durante el embarazo y de la planificación anticipada cuando se desea conservar este material biológico.

Desde una perspectiva biomédica, la recogida programada permite:

  • Preservar un recurso hematológico adaptado a la etapa neonatal.

  • Disponer de componentes celulares con potencial clínico inmediato.

  • Facilitar el acceso a protocolos clínicos en desarrollo.

Un paso relevante en la neonatología avanzada

La transfusión con sangre de cordón en prematuros extremos no representa únicamente un ajuste técnico en el tratamiento de la anemia. Supone una aproximación que prioriza la compatibilidad biológica y la adaptación al contexto fisiológico del recién nacido.

Este trabajo posiciona a Cataluña entre los entornos pioneros en la implementación de esta estrategia y abre nuevas líneas de investigación en neonatología y terapias celulares aplicadas a los primeros momentos de la vida.

Fuentes

  • Hospital Clínic Barcelona. Noticia institucional sobre transfusión de sangre de cordón en prematuros extremos, 2026.

  • La Vanguardia. “Transfundir sangre de cordón umbilical reduce complicaciones en bebés prematuros”, enero 2026.