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Cuidados de la piel del recién nacido

La llegada de un bebé al mundo es un acontecimiento maravilloso y lleno de alegría. Junto con todos los cuidados y cariño que necesitan, uno de los aspectos más importantes que debemos tener en cuenta desde el primer día es el cuidado de su piel. La piel del recién nacido tiene características especiales que la hacen más delicada y sensible que la de los adultos o incluso la de niños mayores. En este artículo, exploraremos las diferencias y te proporcionaremos consejos prácticos para asegurarte de que la piel de tu bebé se mantenga suave y saludable.

La Piel del Bebé: Más delicada de lo que imaginas

La piel del bebé es un órgano sorprendente y vital que cumple una serie de funciones importantes. Sin embargo, debemos ser conscientes de sus diferencias clave en comparación con la piel de los adultos:

  1. Más Fina: La piel del bebé es considerablemente más delgada que la de un adulto, lo que la hace más susceptible a irritaciones y daños.
  2. Menos Pelo: A diferencia de los adultos, los bebés tienen menos vello en su piel, lo que significa que tienen menos protección natural.
  3. Menos Sudor y Secreción Sebácea: Los bebés producen menos sudor y secreciones de las glándulas sebáceas, lo que puede hacer que su piel se reseque con mayor facilidad.
  4. pH Neutro: La piel del bebé tiene un pH neutro, lo que la hace más vulnerable a las influencias externas.

Dada su delicadeza, es esencial que tomemos medidas para cuidar y proteger la piel de nuestros pequeños desde el principio.

Cremas y Lociones: Hidratación para una piel saludable

Durante los primeros días después del nacimiento, es posible que notes que la piel de tu bebé se descama. Este proceso a veces comienza en las manos y los pies y luego se extiende al resto del cuerpo. Incluso es normal que aparezcan pequeñas fisuras en los pies. Pero no te preocupes, esto es simplemente un proceso natural de muda de piel, similar al de las serpientes.

Para mantener la piel de tu bebé hidratada durante esta etapa, elige productos específicos para bebés que no contengan perfumes. Las cremas hidratantes, también conocidas como emolientes, son las más recomendables. Evita productos de cuidado de la piel diseñados para adultos, ya que pueden contener compuestos que podrían ser perjudiciales para los bebés debido a la finura de su piel.

Se ha demostrado que mantener la piel hidratada en bebés con dermatitis atópica o antecedentes de alergias cutáneas puede prevenir futuras complicaciones. El uso continuo de cremas emolientes fortalece la barrera cutánea y reduce el riesgo de alergias en el futuro.

Aprovecha estos momentos para crear vínculos con tu bebé. Aplica una pequeña cantidad de crema en tus manos y realiza suaves masajes mientras le hablas o le cantas. No hay nada más placentero para un bebé que recibir un masaje amoroso de mamá o papá mientras les sonríes.

Cuidado de la piel en la zona del pañal: Evitando la dermatitis

La dermatitis del pañal es una preocupación común para los padres de recién nacidos y bebés durante los primeros 15 meses de vida. Aquí hay algunos consejos para prevenir esta molestia:

  1. Secado Completo: Después del baño, asegúrate de secar completamente los pliegues de la piel de tu bebé. La humedad puede contribuir a la dermatitis del pañal.
  2. Cambio Frecuente de Pañal: Cambia el pañal de tu bebé con regularidad para mantener la zona seca.
  3. Uso de Cremas Barrera: Si tu bebé experimenta dermatitis del pañal repetidamente, considera el uso de cremas barrera o pasta al agua en cada cambio de pañal. Sin embargo, si la piel de tu bebé está sana, no es necesario abusar de estas cremas.
  4. Evitar Toallitas Húmedas: Opta por esponjitas jabonosas o agua con jabón para limpiar la zona del pañal en lugar de toallitas húmedas, especialmente en casa. Las toallitas son útiles cuando estás fuera de casa, pero el agua tibia y el jabón neutro son preferibles en casa.

Recuerda que la piel del bebé no solo cumple una función de barrera y protección, sino que también es una oportunidad para estimular sus sentidos a través de gestos cariñosos. Los besos, las caricias, los masajes e incluso las cosquillas son formas maravillosas de conectarte con tu bebé mientras cuidas su piel.

En resumen, el cuidado de la piel del bebé requiere atención y productos adecuados. Al elegir con cuidado y seguir estos consejos, puedes mantener la piel de tu bebé suave, saludable y feliz mientras crece y se desarrolla. Disfruta de estos momentos especiales de cuidado y conexión con tu pequeño tesoro.

Fuente: https://www.luciamipediatra.com/piel/